BRUSELAS.- Los acreedores de Grecia decidieron ayer retornar al país, abriendo así la vía a la entrega de préstamos que tanto necesita Atenas para evitar la quiebra, en momentos en que la UE vive el mayor desafío de su historia.

"Tengo el placer de anunciar que la troika decidió reanudar mañana (jueves) la misión en Grecia", declaró el portavoz del Comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn. Añadió que esta decisión "se produce tras los recientes anuncios de las autoridades griegas sobre ajuste presupuestario".

Los jefes de misión de la troika acreedora (Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) habían abandonado a principios de septiembre el país, ya que estaban descontentos con la falta de progresos del gobierno griego en los esfuerzos prometidos para reducir el déficit.

Su regreso significa que ahora están un poco más satisfechos ante las medidas suplementarias anunciadas hace pocos días por el ejecutivo griego. De la luz verde de la "troika" depende que Grecia reciba un sexto tramo de 8.000 millones de euros, parte de un préstamo de 110.000 millones otorgado a Atenas en mayo de 2010.

Grecia necesita de forma vital que se le entregue en octubre esa suma de 8.000 millones para evitar una suspensión de pagos en su enorme deuda, que supera 350.000 millones de euros (más del 150% de su PBI). (AFP-NA)